Robot Quirúrgico Innovador: 3.200 Cirugías en EE.UU. y Chile
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Qué es y qué hace Levita Magnetics

Vendió su auto y su departamento. Convenció a la FDA de crear una categoría nueva. Su robot con imanes ya suma más de 3.200 cirugías en Chile y EE.UU.

Alberto Rodríguez-Navarro, cofundador y CEO de Levita Magnetics, pasó de probar imanes en el garage de su padre a operar con robots en instituciones como Cleveland Clinic y Stanford, en Estados Unidos, y en hospitales y clínicas de Chile. La startup, con más de US$50 millones levantados, prepara su salto a Latinoamérica en 2027 y proyecta llegar a Europa en 2028.

Entreprenerd Podcast con el fundador de Levita Magnetics, Alberto Rodríguez-Navarro

Octubre 2026.- Levita Magnetics, la medtech de origen chileno con sede en Mountain View (Silicon Valley), ya acumula más de 3.200 cirugías con su plataforma robótica magnética y emplea a más de 60 personas, repartidas casi por mitades entre Estados Unidos y Chile. Su cofundador y CEO, el cirujano Alberto Rodríguez-Navarro, repasó su historia en Entreprenerd Podcast.

La compañía desarrolla instrumental y robots para cirugía laparoscópica, la técnica mínimamente invasiva que opera a través de pequeñas incisiones con una cámara. Su propuesta es reducir esas incisiones usando imanes.

Qué hace Levita y cómo lo hace

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En la laparoscopía tradicional, cada instrumento requiere una incisión en el abdomen, y normalmente son entre cuatro y seis. Levita introduce una pinza magnética en la cavidad y la controla desde el exterior con un campo magnético, a través de la pared abdominal. Así, el cirujano puede levantar un órgano sin abrir un orificio extra y operar con tres, dos o incluso una sola incisión.

Según Rodríguez-Navarro, menos incisiones implican menos dolor, menor uso de opiáceos, recuperación más rápida y menos cicatrices visibles. El objetivo de fondo es aumentar la oferta de cirugías para reducir las listas de espera, un problema que el médico conoció desde el sistema público.

Hace pocos días lanzaron la segunda generación de su robot Mars, que combina esos imanes con robótica. Su diferencia con el Da Vinci, el sistema robótico dominante del mercado, es de enfoque: la plataforma de Levita busca asistir al cirujano, no reemplazarlo.

El ejecutivo apunta al 90% de las cirugías de menor complejidad, como vesícula, apéndice y cirugía bariátrica, y no al segmento oncológico complejo donde el Da Vinci ha mostrado su mayor aporte. "Nuestro concepto es que nosotros potenciamos al cirujano.", acota.

Para explicar la diferencia con los robots de consola, usa una analogía: son un camión, útil para una mudanza pero excesivo para ir al supermercado. "Nosotros desarrollamos un auto", afirma.

Del garage al FDA: el camino de una década y media

La historia comenzó hacia 2009, cuando Rodríguez-Navarro era cirujano del Hospital Padre Hurtado y académico de la Universidad de Chile. Junto a su padre, el ingeniero Manuel Rodríguez (no, no es el Padre de la Patria), armó un primer prototipo con un imán de parlante y lo probó en un pollo. Solicitaron una patente por la vía internacional PCT, y su primera evaluación favorable llegó unos tres años después.

Con apoyo de Corfo (la agencia estatal de fomento productivo en Chile) participaron en el programa Go-To-Market, un bootcamp de emprendimiento dictado por el Stanford Research Institute.

Allí recibieron un veredicto duro: desarrollar un producto médico de este tipo desde Chile era inviable y debía armar equipo en un ecosistema como Silicon Valley. Rodríguez-Navarro suspendió su práctica clínica y sus clases, vendió su auto y su departamento, y se instaló en Estados Unidos.

Un segundo proyecto Corfo financió el primer producto clínico. Dado que no existía tecnología comparable, la FDA (la agencia reguladora de medicamentos y dispositivos médicos de Estados Unidos) debió crear una categoría nueva, la de instrumental médico magnético, mediante la vía De Novo, que la FDA reserva a dispositivos novedosos de riesgo bajo a moderado y sin equivalente previo en el mercado. Los ensayos clínicos se diseñaron con estándar Stanford, pero se ejecutaron en hospitales públicos chilenos por falta de recursos para hacerlos en Estados Unidos, y los resultados se publicaron en una revista quirúrgica de primer nivel.

"Entonces la gente me dijo la posibilidad que lo hiciera yo, médico recién llegado, viniendo de Chile, la probabilidad era cero."

Lo que le dijeron al fundador de Levita Magnetics, cuando llegó a Estados Unidos, tras vender todo. 

El primer año de ventas lo hizo el propio fundador, instalado en Carolina del Norte con la Universidad de Duke como primer cliente. La pandemia frenó las ventas al suspenderse las cirugías, y la empresa aprovechó para reorientarse hacia la robótica. Ahí se incorporó como cofundador Nicolás Luksic, quien ya era inversionista.

Tras una primera ronda de USD 3 millones, a la fecha Levita ya ha levantado más de USD 50 millones en total, una cifra que el CEO contrasta con la opinión de quienes aseguraban que llevar un robot a la FDA exigía más de US$200 millones.

Presencia en Estados Unidos y Chile

Mars obtuvo la aprobación de la FDA con el mismo modelo de validación clínica realizada en Chile. Su primer robot en Estados Unidos se instaló en Cleveland Clinic, y desde entonces ya suma como usuarios a Stanford, UT Southwestern, Texas Health y el Hospital Mercy de Miami. Además, abrió una oficina en esa ciudad, en la costa este.

Mount Sinai, afirma el ejecutivo, está en fase de contratos. El foco en ese país son los centros de cirugía ambulatoria, un segmento en crecimiento.

En Chile opera en el Hospital Luis Tisné, el Hospital San Felipe y las clínicas Colonial, Mets y Las Condes, además de Red Salud. En el Tisné, tras separar equipos quirúrgicos y operar en paralelo con robots, se realizaron 12 pacientes en una jornada, cuando lo habitual en un hospital público son unos tres al día.

Lo que viene: cierre de 2026 y los próximos dos años

Para este último trimestre de 2026, la prioridad es consolidar Chile, abrir nuevos centros en Estados Unidos y dejar lista la entrada a Latinoamérica.

También están en desarrollo nuevas indicaciones, un pipeline de productos que el CEO no detalló y funciones con inteligencia artificial: ya realizaron la primera cirugía con realidad aumentada con su robot y una cámara que sigue sola el campo quirúrgico. Además trabajan en una solución de telecirugía.

En Latinoamérica, Levita evita anunciar el país de arranque, ya que los procesos regulatorios son difíciles de predecir. Reconoce el interés de cirujanos de Brasil, México, Colombia, Costa Rica y Perú.

El calendario que plantea es gradual: "el próximo año vamos partir con Latinoamérica, probablemente el año siguiente Europa". Es decir, Latinoamérica en 2027, Europa en 2028 y, en una tercera fase, África y el resto del mundo. Pese a esa agenda, el ejecutivo advierte: "yo siempre tengo una política de ir paso a paso".

Consultado por una eventual venta, descarta que sea su meta. Levita conversa con los directores médicos de Medtronic, Stryker, Johnson & Johnson e Intuitive Surgical, y evaluará una compra o una salida a bolsa según cuál acerque más la tecnología a los pacientes.

"Nuestro objetivo es que la tecnología de nosotros llegue a todos los pacientes del mundo."

El gran objetivo del fundador de Levita Magnetics, Alberto Rodríguez-Navarro para su startup.

También ve una oportunidad para la industria chilena de tecnologías médicas, aunque la manufactura local aún no existe.

"Nosotros somos la prueba de que se puede. Eso no significa que va a pasar, pero se puede."

Roberto Rodríguez-Navarro, fundador de Levita Magnetics, consultado respecto si Chile puede ser lider Medtech a nivel continental y mundial.

Entrevista completa en el podcast de Entreprenerd, también está disponible en YouTube y Spotify. Episodio auspiciado por WowfactorPR. y AnkerChile

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Entrevista con el fundador de Levita Magnetics, Roberto Rodríguez-Navarro - Entreprenerd Media