Suben los Gastos Comunes y surgen disputas por espacios compartidos
Entre el calor, las piscinas y las cuentas que suben, la temporada estival trae más de un dolor de cabeza para los vecinos.
Con la llegada del verano, los gastos comunes de edificios y condominios han registrado un aumento estacional de cerca de un 10%, impulsado por mayor consumo de agua, mantenciones frecuentes y refuerzos de personal durante las vacaciones, según datos de la plataforma Comunidad Feliz.
El incremento coincide con una mayor tensión en las comunidades por el uso de espacios comunes, especialmente las piscinas. Un estudio de Comunidad Feliz indica que el 59% de los residentes ha sido testigo o participante de conflictos relacionados con el uso de estas áreas, con quejas por ruidos, exceso de invitados y disputas por reposeras y horarios.
Conserjes y mayordomos confirman que la apertura de piscinas eleva los reclamos, sobre todo los fines de semana. Problemas como agua en pasillos y ascensores también han generado fallas técnicas costosas en algunos edificios.
"En verano se incrementa el consumo de agua por riego y, en comunidades con piscina, las mantenciones pasan a realizarse hasta dos veces por semana, lo que impacta el ítem de proveedores", explica Valeria Morillo, vocera de Comunidad Feliz, agregando que este mayor número de mantenciones y servicios estacionales presiona directamente el presupuesto de los gastos comunes.
Por otro lado, la abogada de Comunidad Feliz, Claudia Poblete, segura que "a nueva Ley de Copropiedad Inmobiliaria establece canales formales para abordar disputas entre vecinos, desde mediación hasta procesos regulados en el reglamento de copropiedad, antes de llegar a tribunales". Recomiendan que cada comunidad actualice su reglamento y contemple expresamente los procedimientos de mediación y sanciones graduales, lo que facilita resolver conflictos internos sin judicializar la convivencia".
Recomendaciones para mantener la buena convivencia
- Planificación financiera anticipada: crear presupuestos y fondos estacionales para cubrir picos de gasto por mantención, consumo y personal extra. Esto es clave porque en verano se contrata más personal de seguridad y limpieza, y el uso de piscinas y áreas recreativas aumenta considerablemente.
- Reglamento claro y comunicación constante: difundir normas de uso de piscinas y áreas recreativas, para que todos conozcan horarios y límites. Esto ayuda a reducir quejas por exceso de invitados, ruidos molestos o disputas durante los meses de mayor afluencia. Importante: esta comunicación también tiene que estar enfocada a turistas que arriendan a través de Airbnb.
- Mediación y canales de resolución claros: establecer protocolos internos de resolución de conflictos, lo que permite que disputas entre vecinos se conviertan en conflictos mayores.
Tips para aminorar alzas en verano
- Eficiencia energética: optar por equipos de bajo consumo para amortiguar incrementos eléctricos.
- Cuidado de la piscina: cumplir normas de uso reduce mantenciones extraordinarias.
- Fondo de verano: anticipar costos (agua, mantención, personal) y comunicarlo a la comunidad.
- Compras y contratos: revisar proveedores y calendarizar servicios evita sobrecostos.
Para prevenir conflictos por la piscina, Morillo enfatiza la comunicación activa del reglamento por canales digitales y físicos, el cumplimiento efectivo de multas ante infracciones y el apoyo del personal del edificio como promotores de buenas prácticas. "Respetar límites de visitas y normas de seguridad beneficia a todos", subraya.
En definitiva, la combinación de buena planificación, normas claras y respeto por los espacios compartidos aparece como la clave para enfrentar el verano sin sorpresas en los gastos comunes ni conflictos entre vecinos.
