ABIF: precio de las viviendas se cuadruplicó en 16 años y creció casi el doble que las remuneraciones
Un análisis de la banca evidenció un fuerte aumento de los precios de la vivienda en comparación a los salarios. Entre 2010 y 2026, estos subieron 299% nominal, frente a un incremento de 159% de las remuneraciones. En contraste, la tasa hipotecaria promedio disminuyó desde 4,49% a 4,10% en el mismo período.
El acceso de las familias a la vivienda se ha vuelto significativamente más exigente durante los últimos 16 años, en un contexto donde el precio de las propiedades ha avanzado a un ritmo considerablemente mayor que los ingresos de los hogares.
Así lo muestra el ABIF Informa N°240, dedicado al crédito hipotecario y la asequibilidad de la vivienda. Según el análisis, entre el primer trimestre de 2010 y el primer trimestre de 2026, el precio nominal de las viviendas aumentó 299%. En el mismo período, las remuneraciones crecieron 159%. Si se mide en términos reales, las diferencias son significativas: el precio de las viviendas aumentó 111%, frente a un incremento de 35% de los ingresos de los hogares.
Esta brecha se ha traducido directamente en una mayor carga financiera para los hogares que buscan adquirir una propiedad. Una simulación realizada por la ABIF muestra que, para una misma vivienda, el dividendo representaba el 25% de su ingreso líquido en 2010; y hoy un 37,5% de sus ingresos al pago del crédito.
Chile destaca por condiciones hipotecarias frente a otros mercados
El informe también pone los datos locales en perspectiva internacional. Pese al deterioro de la asequibilidad, Chile mantiene un mercado hipotecario con condiciones que destacan tanto en América Latina como frente a diversas economías desarrolladas.
La tasa hipotecaria se ubica actualmente en torno a 4% real, siendo la más baja entre los países latinoamericanos considerados en el análisis y situándose en niveles similares a economías como Nueva Zelanda y Estados Unidos.
A ello se suma una característica relevante para los hogares: el 97% del flujo de nuevas colocaciones hipotecarias se entrega a tasa fija, según información del primer semestre de 2026 correspondiente a siete bancos que representan el 70% de las nuevas colocaciones. Esto reduce la exposición de las familias a eventuales aumentos futuros de las tasas de interés y entrega mayor predictibilidad al dividendo durante la vida del crédito.
Los plazos también son comparativamente extensos. En Chile, un crédito hipotecario tiene un plazo promedio de 26 años, por encima de la mediana de 25 años observada en la comparación internacional presentada por el informe. Los créditos pueden alcanzar, además, plazos máximos de 30 años, permitiendo distribuir el servicio de la deuda durante un período más largo.
Otro elemento distintivo es el porcentaje del valor de la propiedad que puede financiarse mediante crédito. En Chile, el LTV —relación entre el préstamo y el valor de la garantía— típico alcanza 80%, mientras la mediana entre los países OCDE considerados es de 70%.
"El desafío de acceso a la vivienda no puede analizarse únicamente desde las tasas hipotecarias. En 16 años, el precio de las viviendas se cuadruplicó, mientras las remuneraciones crecieron 159%, una brecha que ha elevado significativamente el esfuerzo que deben realizar las familias. Chile cuenta con un mercado hipotecario desarrollado, con tasas competitivas. Por eso, es fundamental abordar integralmente los factores que inciden en la asequibilidad y, al mismo tiempo, fortalecer el mercado de capitales para preservar el acceso a financiamiento hipotecario en buenas condiciones", finalizó Luis Opazo, gerente general de la ABIF.
